La conciencia de la crisis puede ser tan negativa como positiva, pues puede empujarnos a la desesperación o puede por el contrario potenciar nuestras capacidades para alcanzar los objetivos propuestos en aras de lograr estabilidad. Todo depende de la forma como la vendemos y como la sentimos, las oportunidades de mejora son la carreta más grande o la realidad más palpable, ya que cada problema puede reenfocarse como un momento muy efectivo para generar cambio, en definitiva me toca verlo así o sino me enloquezco de la pensadera y sacadera de cuentas y la armadera de estrategias, es que tengo una de esas mentes que quieren caminar más rápido que nuestros cuerpos y pa aquietarla toca doparla con alcohol, sexo o juegos de azar.

En este orden de ideas yo hubiese replegado mis proyectos y adoptaría una actitud pasiva, angustiosa y negativa; pero saben HOY NO.